VISITAS FRATERNAS y PASTORAL

Paz y Bien

LAS VISITAS FRATERNA Y PASTORAL[1]

Fr. Martín Bitzer, OFMConv

Introducción

            Con esta presentación no pretendo enseñar demasiadas cosas, sobre todo a quien tiene experiencia en este campo.

            Me propongo, simplemente, recordar algunas cosas que pueden ser útiles para todos.

  1. Qué no es la Visita, tanto Fraterna como Pastoral (VFP)
  • No es un paseo o una vuelta turístico-religiosa por el territorio en el cual ésta se realiza.
  • No es tampoco una expresión de poder que busca su propia afirmación como podrían hacerlo otras instituciones.
  1. ¿En qué consisten las VFP?

            La Regla de la OFS en el n. 26 afirma:

“Para fomentar la fidelidad al carisma y la observancia de la Regla, y para recibir mayor ayuda en la vida de fraternidad, el Ministro o Presidente, de acuerdo con su Consejo, sea solícito en pedir periódicamente a los Superiores religiosos competentes la visita pastoral y a los responsables del nivel superior, la visita fraterna, según las Constituciones.”.

En este texto aparece claramente cuál es la finalidad de estas Visitas:

  • fomentar la fidelidad al carisma y la observancia de la Regla;
  • recibir mayor ayuda en la vida de fraternidad.

Las Constituciones generales de la OFS (92.1) agregan, además:

  • reavivar el espíritu evangélico franciscano. Tantas veces encontramos un espíritu distinto: de competición, de celos, de envidia, de división, etc.
  • consolidar el vínculo de unidad de la Orden. La OFS de Italia es un ejemplo elocuente, pero no el único, que nos ha costado un enorme trabajo y desgaste durante años y hasta el día de hoy (Cfr. VFP de Encarnita y Fr. Amando). A veces, encontramos división dentro del Consejo visitado.
  • promover su más eficaz inserción en la Familia Franciscana y en la Iglesia. Muchas Fraternidades tienen la tendencia a vivir una vida replegada en sí misma, sin abrirse a las otras realidades de la Orden, de la Iglesia y del mundo.
  1. ¿Quién debe pedir las Visitas?, ¿A quién debe pedirlas?

            La Regla nos dice también, de quién deber partir la iniciativa para hacer el pedido de las Visitas y quiénes son los destinatarios:

“el Ministro o Presidente, de acuerdo con su Consejo, sea solícito en pedir periódicamente a los Superiores religiosos competentes la visita pastoral y a los responsables del nivel superior, la visita fraterna, según las Constituciones”.

            Por lo tanto, la Visita es llamada “pastoral” cuando realizada por el Visitador religioso y “fraterna” cuando realizada por el Visitador seglar.

            Las Constituciones (92.2,a y b) especifican:

“Las visitas, fraterna o pastoral, se solicitan, con el consentimiento del Consejo respectivo:

  1. a) por el Ministro de la Fraternidad local o regional, al menos cada tres años, al Consejo del nivel inmediatamente superior y a la respectiva Conferencia de los Asistentes espirituales;
  2. b) por el Ministro nacional, al menos cada seis años, a la Presidencia del CIOFS y a la Conferencia de los Asistentes generales…”.

            Nos parece que, para un mayor beneficio de la Fraternidad, sea oportuno que las dos Visitas se realicen simultáneamente (Cfr. Const. OFS 93.4).

            En caso de que la Fraternidad se encontrase en grave dificultad o no pidiese las Visitas al nivel superior en el tiempo establecido, las Const. OFS (92.3) afirman:

“Por causas urgentes y graves, o bien en caso de incumplimiento del Ministro y del Consejo en solicitarla, la visita fraterna y pastoral pueden ser efectuadas por iniciativa del Consejo y de la Conferencia de los Asistentes espirituales, respectivamente competentes”.

            Por último, en lo que respecta a los Franciscanos seglares, el Delegado del Ministro al Capítulo y a la Visita Fraterna debe ser necesariamente un miembro del Consejo regional o nacional, según se trate de la Fraternidad local o regional (Cf. Const. OFS 63.2,b,c; 67.2,e,f).

  1. Los preparativos
  • Antes de realizar las VFP, se contacte a la Fraternidad y se le pida anticipadamente la lectura del Artículo 26 de la Regla y los Artículos 92 al 95 de las Constituciones de la OFS.
  • Adaptando lo que dice el Estatuto de la FIOFS (Cfr. Art. 23.2), podríamos afirmar aquí, que :

“Para un mejor desarrollo de las Visitas, tanto Fraterna como Pastoral, los Visitadores las prepararán con antelación, debiendo:

  1. obtener del Secretario de la Fraternidad (visitada o visitante) copia de los informes de las Visitas precedentes y cualquier otro elemento significativo;
  2. comunicar al Consejo interesado el programa y objeto de la visita;
  3. solicitar un informe previo al Consejo de la Fraternidad visitada sobre la situación actualizada de esta Fraternidad;
  4. estar abiertos a las sugerencias de la Fraternidad visitada”.
  • El programa será comunicado mediante una agenda y un Orden del día.

La agenda comprende los temas a tratar (por ejemplo, formación, asistencia espiritual, presencia en el mundo, situación patrimonial, etc.), las personas que serán visitadas:

  • Fraternidad local: el Consejo (incluido el Asistente), la Fraternidad completa, la Fraternidad JuFra, el Párroco, etc.);
  • Fraternidad regional: el Consejo, la Conferencia de Asistentes, los Superiores mayores, la junta ejecutiva de la JuFra, el Obispo del lugar, etc.

y las actividades a desarrollar (acogida, momentos de oración, etc.).

El orden del día, en vez, indicará el horario dentro del cual se colocarán los diversos encuentros y actividades. La agenda y el orden del día serán el fruto de un diálogo entre el Ministro de la Fraternidad y los Visitadores del nivel superior y, por lo tanto, no existe un único modelo, porque las Fraternidades visitadas son

  1. La actitud de los Visitadores

            La actitud del Visitador debe ser modelada sobre la actitud de Dios, tal como la presenta la Biblia[2]. Es decir, debería ser una actitud teologal y plenamente humana.

            La gran experiencia de salvación que Israel hizo en el Éxodo, literalmente en la “salida” de la esclavitud egipcia es consecuencia de la iniciativa de Dios, que decide “visitar” a su pueblo, porque “ve” (r’h) su aflicción (Ex 4,31).

            De esta manera, la Visita puede ser entendida como liberación de la esclavitud: «Bien vista tengo la aflicción de mi pueblo en Egipto, y he escuchado su clamor en presencia de sus opresores; pues ya conozco sus sufrimientos... el clamor de los israelitas ha llegado hasta mí y he visto además la opresión con que los egipcios los oprimen... he decidido sacaros de la tribulación de Egipto...» (Ex 3,7.9.17).

            Además, la Visita de Dios tiene sus mediadores, en este caso Moisés, quien va donde el Faraón en nombre de Dios: «Ahora, pues, ve; yo te envío a Faraón, para que saques a mi pueblo, los israelitas, de Egipto» (Ex 3,10).

            La Visita como alianza nos permite percibir que los bienes de los cuales Dios quiere colmar a su pueblo son fundamentalmente tres: la tierra; una comunidad; una comunión más profunda con Él.

            Pero la Visita definitiva tendrá lugar con Jesús. En Cristo, el misterio de la «visita» de Dios se manifestará con toda su fuerza.

            En el Cántico de Zacarías, el Benedictus, se dice que Dios “ha visitado y redimido a su pueblo” (Lc 1,69). “Ha visitado” (epesképsato, de episképtomai: “visitar”), es decir, ha intervenido de manera definitiva, para realizar la liberación de su pueblo, Israel. Tal visita consiste en el envío del Mesías, “fuerza salvadora”.

            El fragmento de 1 Pt 2,25 se presta muy bien para una reflexión sintética conclusiva. El texto dice: “Erais como ovejas descarriadas, pero ahora habéis vuelto al pastor y guardián de vuestras almas”. Aquí aparece el sustantivo epískopos (supervisor) «obispo» (es de notar la derivación de la única raíz epí + skept- de episképtomai y epískopos!) junto a poimên, «pastor» (ya en el AT: Cfr. Nm 27,16): la «vigilancia», la «inspección», la «visita» debe entenderse como un hacerse cargo con amor de los  otros y no como expresión de un poder que busca su propia afirmación.

            Hacerse cargo con amor de los otros, debería ser la actitud fundamental del Visitador. Más concretamente, el Visitador deberá escuchar, ver, sentir, examinar con cuidado, para conocer verdaderamente a la Fraternidad visitada. 

            Además, como Moisés, el Visitador es un enviado; no va en nombre propio sino en nombre de Dios. El mismo Jesús, en cuanto Enviado del Padre, dirá a sus discípulos: «Como el Padre me envió, también yo os envío.»  En el caso del Visitador religioso, se especifica que la Visita Pastoral “se efectúa también en nombre de la Iglesia” (Cfr. Const. OFS 95.1).

            Llegados hasta aquí, me parece oportuno recordar el binomio “caridad-verdad” que el papa Benedicto XVI nos ha presentado en su última Carta Encíclica “Caritas in veritate”. Después de haber afirmado que “El amor –caritas- es una fuerza extraordinaria, que mueve a las personas a comprometerse con valentía y generosidad…” (n. 1), al mismo tiempo dirá que “Sólo en la verdad resplandece la caridad y puede ser vivida auténticamente.”, y además, que “Sin verdad, la caridad cae en mero sentimentalismo” (n. 3). Por lo tanto, las Visitas serán hechas con caridad en la verdad.

  1. El desarrollo

            Si los preparativos fueron hechos como conviene y si la actitud de los Visitadores corresponde a la actitud de Dios, revelado en Jesucristo, el desarrollo de las Visitas será más fácil.

            Ahora, se deberá seguir con fidelidad el Programa acordado previamente. A veces, es necesario hacer algunos ajustes de último momento.

            El encuentro directo con las personas es muy importante.

            Es muy importante que los dos Visitadores estén siempre juntos cuando se encuentran con las personas, salvo casos excepcionales.

 

6.1. Encuentro con el Consejo

 

            Además del encuentro con el Consejo, es oportuno que los Visitadores encuentren a sus miembros individualmente.

            En el orden del día se deberá dejar un tiempo libre suficiente para la revisión de los libros y registros: el Libro de Actas del Consejo, el Libro de Actas de los Capítulos electivos (regionales o locales), el Registro de la administración, etc.

6.2. Encuentro con los Ministros provinciales (sólo para la Visita a la Fraternidad regional)

            Si no hay un problema que deba ser tratado con un Ministro provincial específico, los Visitadores podrán encontrarse con la Conferencia de los Ministro provinciales.

6.3. Encuentro con los Asistentes espirituales

            También aquí, las modalidades pueden ser distintas según cada caso. Un encuentro con la Conferencia de Asistentes regionales o simplemente con el Presidente de la misma.

            Se puede pensar en un encuentro con los Asistentes en los que estén presentes también los Superiores mayores, etc.

6.4. Encuentro con los miembros de la JuFra

            Es muy importante encontrar a Junta ejecutiva de la JuFra, donde esta existe, como también un grupo más amplio de Jufristas y, por qué no también de Heraldos.

6.5. Encuentro con otras personas

            Los Visitadores podrán encontrar, si lo consideran oportuno, otras personas: Franciscanos seglares de Fraternidades locales, Sacerdotes diocesanos, el Obispo de la ciudad, todo aquel que pida ser escuchado, representantes de los otros componentes de la Familia franciscana, etc.

6.6. Momentos de oración

            Es muy importante que haya momentos de oración (la Misa, laudes u oración de la mañana, vísperas u oración de la tarde, etc.) preparados con anticipación y que formen parte del orden del día.

  1. Informe de las Visitas Fraterna y Pastoral

            El Informe debería ser un espejo de las VFP. Si, p.e., ambas fueron realizadas simultáneamente, el Informe deberá ser único y preparado tanto por el Seglar como por el Asistente.

            Tampoco aquí existe un modelo común para todos y, tal vez, no podría existir en virtud de la diversidad de las Fraternidades visitadas, de los temas tratados, de los problemas afrontados y de la personalidad de los Visitadores.

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  1. Preguntas de aclaración

Sobre el tema que ha sido presentado ¿qué es lo que te gustaría aclarar?

  1. Debate

Se trata de abrir una discusión, dar un espacio al intercambio de opiniones y, tal vez, a plantear otras preguntas relacionadas con el tema presentado.

 

Asamblea nacional de la OFS de Argentina

Córdoba, sábado 13 de octubre de 2018

 

[1] Este tema, que ya fue presentado por el autor, siendo Asistente general de la OFS (2004-2016), en el contexto de la Reunión de la Presidencia del Consejo Internacional de la OFS (CIOFS), que tuvo lugar en Colegio Internacional San Lorenzo de Bríndisi (Roma, 31 de octubre al 7 de noviembre 2009), ha sido modificado teniendo en cuenta el nuevo auditorio.

[2] Cfr. SALVATORE MELE, I fondamenti biblici della Visita pastorale, in   http://www.diocesinardogallipoli.it/nuove/Ifondamentibiblicidellavisitapastorale.htm